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Economía colaborativa y consumo alternativo

BY VÍA ÁGORA

Gracias a los progresos tecnológicos, la sociedad se sumerge en nuevos mercados y nuevas acciones de consumo creando conceptos estrella como la economía colaborativa y el consumo alternativo de bienes y servicios.

 

La economía colaborativa como nuevo concepto

Gracias al consumo de los usuarios, el mercado evoluciona a gran escala introduciendo nuevas acciones de compra como la economía colaborativa. Pero, ¿qué engloba este concepto?

La economía colaborativa se basa principalmente en ofrecer productos donde los usuarios tengan la opción de alquilar, comprar o vender en función de las necesidades de cada uno. Por lo que, su principal objetivo recae en satisfacer al usuario a través del intercambio de bienes o productos, más que en obtener beneficios económicos.

Un ejemplo claro es: una persona tiene un piso en la playa donde poder alojar a otra durante la época de verano. Esta puede intercambiar dicho alojamiento por un producto o servicio que le interesa del inquilino.

Es un modelo de colaboración y ayuda mutua en auge desde 2010 y que se manifiesta de diversas formas. Actualmente, se pueden establecer 4 tipos de economía colaborativa:

  1. Consumo colaborativo. Destaca por el uso de plataformas digitales donde los usuarios intercambian bienes por otros.
  2. Conocimiento abierto. Se basa en la difusión del conocimiento de forma altruista.
  3. Producción colaborativa. Son redes digitales que pretenden que los usuarios interactúen y promuevan proyectos de todo tipo.
  4. Finanzas colaborativas. Engloban cualquier tipo de vía de financiación como el crowfunding donde los usuarios interesados en un proyecto pueden aportar capital de forma desinteresada.

 

Características y beneficios del consumo colaborativo

Como cualquier acción dentro del mercado se compone de unas características que describen al propio concepto, así como la aportación de ciertas ventajas:

  • Los productos y servicios que se ofrecen bajo una economía colaborativa tienen precios bajos o incluso, simbólicos.
  • Desarrollo sostenible y medioambiental. Este concepto de mercado colaborativo promueve el segundo uso y un consumo moderado. A su vez, la reutilización hace posible ayudar al medioambiente con un consumo más responsable y sostenible por parte de los usuarios o consumidores.
  • Gestión de recursos. Productos que puedan usarse por dos o más usuarios.
  • Oferta. Gracias al auge del segundo uso y los servicios/productos compartidos, se aumenta la oferta en los mercados tradicionales, haciendo que estos evolucionen y saquen a la luz productos que sin el consumo colaborativo podrían quedar en el olvido.
  • Nuevas ideas. Los emprendedores ofrecen nuevas ideas para generar nuevos negocios que proporcionen innovación, creatividad, empleo y riqueza.

 

Ahora bien, no todo son ventajas. Se podrían puntualizar dos inconvenientes, debido a que es un concepto que aún debe mejorar ciertos aspectos, como la falta de regulación legislativa, y especialmente la falta de garantías para los consumidores . .

En cuanto a las características principales que definen a las empresas que se rigen por un modelo de economía colaborativa destacan:

  1. Tecnología. Sobre todo, aquellas plataformas que doten a los usuarios de información relevante y apps móviles que faciliten las transacciones.
  2. Sistemas de calificación. Se pretende que los consumidores puedan aportar sus opiniones en cuanto a calidad de los productos y servicios, así como de la propia empresa.
  3. Flexibilidad laboral. Las empresas ponen a disposición de sus trabajadores plataformas digitales con las que puedan flexibilizar sus horas de trabajo.
  4. Herramientas y productos necesarios. Es imprescindible proporcionar a los consumidores activos en los que estén interesados y satisfagan sus necesidades.

 

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Sectores que destacan en un mercado colaborativo

A continuación, se citarán algunos de los sectores que apuestan por sinergias colaborativas.

  • Transportes. Compañías donde los usuarios puedan compartir viajes tipo BlaBla Car.
  • Empresas como Airbnb donde los usuarios ofrecen su casa o apartamento para que otro pueda disfrutar de una estancia a corto plazo.
  • Espacios colaborativos. Hace referencia a lugares compartidos como trasteros o plazas de garaje. También, se pueden destacar espacios dedicados al conocimiento donde se comparte información, la plataforma más conocida es Wikipedia.
  • Son mercados de segundo uso como Wallapop o Milanuncios.

 

Estos son algunos ejemplos más comunes, pero actualmente, se pueden encontrar diferentes sectores y empresas que se introducen en el mercado colaborativo.

 

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¿Qué desafíos nos ofrece este nuevo concepto?

Con este nuevo mercado se pretende generar más oportunidades de trabajo que usuarios y consumidores. Generar puestos de trabajo bajo unas políticas y remuneraciones adecuadas gracias a este modelo de negocio tan innovador.

La economía colaborativa surge para dar respuesta a necesidades actuales y permite potenciar modelos de negocio novedosos donde tanto empresas como particulares puedan interactuar obteniendo ambas partes beneficio, pero todo ello siempre dentro de un marco legal adecuado.

Vía Ágora, Looking to the Future.